El entrenador del Athletic Club, Ernesto Valverde, reflexionó tras el reñido empate 1-1 que su equipo disputó contra el Real Valladolid en el Estadio José Zorrilla. El equipo de Valverde remontó un gol espectacular, con una volea de Gorka Guruzeta en el tiempo de descuento que permitió rescatar un punto después de que Raúl Moro, del Valladolid, hubiera puesto a los locales por delante en el marcador al final de la segunda mitad.

El partido fue un encuentro tenso en el que ambos equipos crearon ocasiones, pero la decisión del árbitro de sacarle la roja a Nico Williams, del Athletic, se convirtió rápidamente en el tema de conversación clave tras el partido. Con el marcador aún empatado a 0-0 y el juego en alza y bajada, Williams fue derribado por Beñat Prados del Valladolid, lo que llevó al árbitro Adrián Corder Vega a mostrarle la tarjeta roja por lo que parecía ser una falta de último hombre. Sin embargo, tras una larga revisión del VAR, la tarjeta roja se redujo a amarilla, para gran alivio de Valverde.
En declaraciones posteriores al partido, Valverde admitió su confusión sobre la decisión inicial, pero se mostró satisfecho con el resultado final. “Creo que fue una decisión muy dura. Sí, hubo falta, pero había dos defensas cerca y no parecía una oportunidad clara de gol”, dijo Valverde. “Por suerte, la revisión del VAR lo corrigió y pudimos seguir jugando con 11 hombres”.
A pesar del drama arbitral, el partido siguió ofreciendo mucha acción, con ambos equipos creando ocasiones durante toda la primera mitad. El Valladolid, que actualmente está luchando en la parte baja de la tabla, fue el equipo más peligroso al principio, con un cabezazo de Abdulay Juma Bah que golpeó el larguero y el portero Julen Agirrezabala realizando varias paradas cruciales para mantenerlos a raya.
En la segunda mitad, cuando el partido parecía encaminarse a un empate sin goles, el gol llegó en el minuto 76. El jugador del Valladolid Raúl Moro, que había sido una amenaza durante todo el encuentro, aprovechó un centro de Iván Sánchez y, con un potente cabezazo, batió a Agirrezabala para poner por delante a los locales. Parecía que el partido acabaría con los tres puntos para el Valladolid, pero en el tiempo añadido, el Athletic contraatacó.
Con el reloj a punto de acabar, Iñigo Ruiz de Galarreta ejecutó un lanzamiento de falta perfectamente medido dentro del área y Gorka Guruzeta, que había desaprovechado una ocasión de gol, mostró una gran serenidad para rematar de volea el balón que batió a Karl Hein y se coló en la red, asegurando un dramático empate para los visitantes.
Valverde elogió la contribución de Guruzeta para salvar el partido, destacando su perseverancia. “Fue un momento muy especial, no solo para Gorka, sino para todo el equipo”, dijo Valverde. “Mantuvo la concentración a pesar del fallo anterior y ese gol demuestra su carácter. Fue un verdadero esfuerzo de equipo y el gol de Gorka en el último minuto fue heroico”.
El empate deja al Athletic Club a cuatro puntos de los cuatro primeros de la Liga, pero con el parón internacional ofreciendo una oportunidad para reagruparse, Valverde tendrá la esperanza de convertir esos empates en victorias en las próximas semanas. En cuanto al Valladolid, el punto los deja estancados en la zona de descenso, todavía buscando su primera victoria en cinco partidos. Su próximo encuentro después del parón es un duelo crítico contra el Getafe.
Valverde resumió el estado de ánimo sucintamente: “Tenemos que seguir presionando, porque todavía estamos en una buena posición, pero necesitamos ser más efectivos de cara al gol. Seguiremos trabajando para asegurarnos de que estamos listos después del parón”.